Entrevista David Luongo, Vicepresidente de Youthstream

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Las últimas carreras de MXGP han causado cierta consternación en el paddock y se habla de cómo es este deporte y hacia dónde va: el futuro de MX2, las oportunidades para los pilotos, la longevidad de los equipos y los pilotos que participarán en la próxima edición del Motocross de las Naciones son sólo algunas de las cuestiones que aparecen en las conversaciones. ¿Qué mejor que hablar con alguien que está en la cúspide del motocross como el vicepresidente de Youthstream, David Luongo? Los promotores tienen a sus admiradores y a sus críticos –como cualquier otra empresa o puesto de alta responsabilidad- sin embargo, no se les puede reprochar su accesibilidad y las respuestas y opiniones que dan mientras se les pregunta.

Testo Adam Wheeler, OTOR

Parece que hay mucho de que hablar con David (ya nos habíamos sentado con él para hablar de varios temas a principios de este año). No obstante, uno que no llegamos a cubrir fue la vida del Campeonato de Europa junto a MXGP: ¿podemos esperar aún más crecimiento o más análisis? Se trata de otra de las vertientes del Mundial que más atención necesitan, pues es de lo que más se habla alrededor del circo de MXGP…

Cada año puede ser diferente, hace unos años parecía haber más motocicletas en la categoría de 450 y ahora ha habido un cambio salvaje en la otra dirección después de la afluencia continua de pilotos en MX2. ¿Cómo te sientes acerca de ver que hay pilotos con gran potencial sin moto para 2018?
Bueno, no sabemos si se irán o no. Estamos a principios de septiembre y el próximo mes de marzo sabremos si esos pilotos han encontrado una moto o no. Sería un problema si los equipos de la fábrica no pueden encontrar pilotos, pero todos ellos han contratado a alguien. Tenemos un nivel muy alto ahora que se ha potenciado durante los últimos dos o tres años en MXGP gracias a la decisión del límite de edad en MX2 a los 23 años. El deporte se ha vuelto más profesional y las fábricas tienen al menos un piloto con un talento especial y vemos que hay seis de siete pilotos que pueden ganar cada Gran Premio, algo que no pasaba antes. Creo que todo el mundo está satisfecho con el nivel de calidad que hay hoy en día. Hay una regla clara en el deporte: si eres bueno, entonces te fichan. Pero si tienes un año malo o te lesionas, pasa lo que pasa… en otro trabajo eso se puede evitar: en el deporte no funciona así y los resultados son los que mandan. Por lo tanto, creo que es pronto para hablar de esto en este momento, porque nos encontramos en un momento caliente para los pilotos a estas alturas de la temporada. Podemos hablar de ello en marzo … pero el sistema de los 23 años en MX2 sigue siendo una buena oportunidad para los jóvenes que vienen de los europeos, ya que pueden una buena moto en MX2. Así se desarrollan bien como pilotos y la calidad que llega a MXGP es alta.

David Luongo

¿Se ha hablado de alguna manera diferente de ejecutar el sistema? Tal vez tener un límite de puntos o que un piloto suba al ganar el campeonato o que solo se pueda volver a MX2 durante dos temporadas…? Sólo en busca de una mayor flexibilidad
Siempre estamos hablando con los equipos, pero ahora mismo no hay un sistema mejor que éste. Con los puntos todavía puedes tener pilotos que hagan una carrera completa en MX2. El hecho es que así mantenemos el “flujo” de pilotos entre los niños y los adultos. El papel del Campeonato de Europa sirve para aceptar a un piloto que quiere o necesita una segunda o tercera oportunidad, como hizo Valentin Guillod hizo en el EMX250 en su día.

 

Los equipos de la fábrica ahora están en un buen nivel pero los equipos satélite varían en calidad y profesionalismo. ¿Hay una necesidad de evaluar cómo se puede ayudar más o cómo se les puede guiar por un mejor camino?
Ya ayudamos en las carreras de fuera de Europa con el transporte de material. En el pasado los equipos llevaban mucho menos y ahora cada vez hay más y más material. Por un lado denota que los equipos son cada vez más profesionales, pero creo que también estamos en un momento en el que algunos equipos satélite se irán y otros nuevos llegarán. Esto ya ha ocurrido en el pasado y ha habido un cambio en el paddock. Estoy muy seguro de que vamos a seguir siendo buenos.

 

Algunos de los pilotos de mayor edad podrían haber pasado su fase de oro al más alto nivel, pero si no hay sitio para pilotos como Benoit Paturel -que tiene que salir de MX2- o Jordi Tixier, que era campeón del mundo hace sólo tres años, la cosa ya se complica un poco. ¿Es bastante extraño, no?
Vamos a ver qué tipo de moto encuentra para el próximo año. No podemos considerar al sistema como un fracaso en el caso de uno o dos ejemplos. Tiene que ser algo sistemático y creo que ha funcionado muy bien. Tenemos menos pilotos entrando en MXGP este año… pero las buenas motos ya están ocupadas, por lo que depende de las ofertas de los equipos satélite y es pronto para saber dónde estarán este tipo de pilotos.

 

Parece que hay una buena relación de trabajo entre los fabricantes, Youthstream y la FIM, por lo que ¿la viabilidad y el crecimiento de los equipos satélite sería el próximo proyecto?
Estamos preparados para escuchar a todo el mundo porque estamos aquí todo el año y la retroalimentación viene de todos los sectores, así que tenemos una idea ‘global’ de lo que podemos y no podemos hacer. Los equipos satélite son apoyados por las fábricas, por lo que son las marcas las que también tienen que dar su opinión sobre esta situación. Hay un diálogo constante entre todos nosotros. Los equipos satélite están dirigidos por propietarios privados y se puede ver que algunos se están haciendo más profesionales, algunos son estables, algunos comienzan muy bien con mucha confianza y pasión. Pero no es una regla clara que todos los equipos satélite serán grandes y crecerán. Las fábricas invierten mucho para que este campeonato sea bueno y es nuestra voluntad -y lo hemos dicho antes- que cuando vamos a hacer carreras fuera del continente europeo mostremos calidad. La cantidad con calidad es la situación perfecta pero no pedimos una parrilla de cuarenta jinetes en esas citas; este año hemos tenido parrillas muy decentes en el extranjero, así que es una mejora.

David Luongo,

Como promotor, el trabajo es a menudo ingrato, pero ¿es una de las partes más difíciles el tener que llevar a todo el paddock durante un calendario tan variado y largo?
Nuestro trabajo es engrandecer este deporte: ese es nuestro objetivo. Tenemos que persuadir al público para que escoja el motocross antes que el fútbol, el rugby u otro deporte. Nos reunimos con los equipos de fábrica y la FIM dos veces al año oficialmente, pero luego tenemos un diálogo a lo largo de la temporada. En términos del calendario, el campeonato mundial tiene que ser global y no sólo puede estar en Europa. Para ser serio tenemos que tener dieciocho carreras como otros deportes del motor de primera categoría y no se puede atraer a los patrocinadores con un calendario de solo doce o trece paradas, ya que si algún lugar tiene un problema y no hace las carreras aún quedaría en menos. Estabilidad: Creo que los últimos tres o cuatro años han sido geniales para el campeonato mundial en términos de popularidad, tenemos multitud de noticias y minutos de televisión en cada país que viajamos. Ahora es el momento de mejorar los detalles. No tenemos grandes cambios para el futuro más inmediato. Queríamos establecer un calendario y crear el MXGP y ahora se trata de mejorar los detalles cada año para hacer cada Gran Premio mejor y más presentable.

 

Por último, el Team USA para las Naciones. ¿Debe haber más ayuda para que lo hagan cada año? Tal vez la respuesta es tener la carrera en los Estados Unidos en 2018 en un esfuerzo por hacer renacer el interés…
Sí, tienes la respuesta. Espero que cuando estemos allí los pilotos buenos estén motivados para participar. En el pasado, los mejores pilotos llegaron a Europa para tratar de derrotar al mejor del campeonato del mundo. Es un punto en el que estamos trabajando ahora, pero las Naciones es una manera de alcanzar la gloria de este deporte para su país. Es una cuestión de orgullo.