Esta es la historia sin fin de Tony Cairoli – Entrevista

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Tony Cairoli
24MX

No hay una sola persona, ni siquiera una, de las presentes en el Mundial de 2003 que hubiera podido pronosticar que aquel piloto pequeño, flacucho, que tartamudeaba y se mostraba muy tímido, y que se movía por el paddock sobre una pit bike se hubiera acabado convirtiendo en uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Esta es la historia sin fin de Tony Cairoli escrita por Adam Wheeler.

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Tony Cairoli apenas se clasificó para una ronda de esa temporada corriendo bajo los colores de Honda, pero ya cautivó a los aficionados y los medios en el Campeonato Italiano. En 2004 se fue convirtiendo en un habitual de las plazas de podio, y se ganó el puesto de relevo de Claudio Federici en el equipo Yamaha de Claudio De Carli. A partir de ese momento se instaló en la cumbre del MX a nivel mundial, donde se ha quedado durante los últimos catorce años. Cairoli emergió casi instantáneamente y a sus casi 32 años de edad (los cumplirá en septiembre) sigue aspirando a liderar el Campeonato del Mundo FIM de MXGP y a lograr su noveno título con el Red Bull KTM, equipo con el que le resta aún otro año de contrato.

Tony Cairoli

La historia sin fin de Tony Cairoli

Si echamos la vista atrás y repasamos toda la carrera deportiva de Cairoli, todos sus GGPP disputados hasta la segunda ronda de 2016, me viene a la mente un paralelismo con la trayectoria de otra importante faceta del negocio del entretenimiento: la historia de los Beatles. El cuarteto de Liverpool consiguió que millones de fans agitasen sus cabezas, gritaran y se contoneasen a lo largo de años hasta que decidieron diversificar y evolucionar sus técnicas musicales, sus registros, su repertorio. Evolucionaron rápidamente, sometidos constantemente al escrutinio de todas las miradas de crítica y público, quienes se mostraban ansiosos por ver a qué nuevos estados evolutivos dentro del arte y el pop se dirigía el grupo. Cairoli también irrumpió así en 2004: llegó a 250 con una continua exhibición de poderío en forma de holeshots, whips, y con un estilo de pilotaje particular y muy vistoso. Dos títulos en cuatro temporadas le llevaron a subir a 450 en 2009, y mantuvo la línea de progresión al convertirse en el primer rookie en lograr el título de la clase reina. Tony se convirtió en centro de atención de loa GGPP, y también en uno de sus pilotos más temperamentales: (y temperamental: sus actos vengativos sobre Davide Guarneri en Francia 2005 le comportaron ser sancionado con un GP sin correr con a los 19 años). Combinaba la fuerza mental y la habilidad técnica necesarias para ganar en prácticamente cualquier tipo de terreno y condiciones: empezara bien o mal una carrera, pilotara en solitario o en duelos constantes, incluso con algunos radios rotos en una rueda: podía ganar pasara lo que pasara. También removió los sólidos cimientos del MX al convertirse en el mejor piloto sobre arena del planeta… ¡siendo italiano! No hace falta más que repasar las clasificaciones del MXoN 2012 de Lommel, Bélgica, o los cinco años consecutivos de victorias en Valkenswaard, Holanda, para comprobarlo.

Tony Cairoli

Dos títulos en cuatro temporadas le llevaron a subir a 450 en 2009, y se convirtió en el primer rookie en lograr el título de la clase reina.

Superar las adversidades

Sin embargo, a diferencia de lo que sucedió con los Beatles, Cairoli dominó el factor tiempo, la longevidad. Sus lesiones de 2008 (ligamento de rodilla), 2015 (rotura del brazo) y 2016 (lesión del nervio a raíz de una fractura de costilla durante la pretemporada) fueron los principales contratiempos de su carrera, pero también ha superado otros escollos como un cambio de marca (formó parte de la más laureada historia de Yamaha hasta que KTM aceptó el paso a su estructura de sus técnicos de confianza en el De Carli), o el luto por pérdidas familiares. Pese a todo ello, ha seguido siendo la referencia en los Grandes Premios. En ese sentido tal vez el ocho veces campeón del Mundo se haya transformado de uno de los componentes de los Beatles en uno de los Rolling Stones… Es el piloto más veterano de los punteros de MXGP (el que más de entre los primeros catorce de la clasificación provisional), y una de las más sólidas apuestas de cara al título.

¿Cuál es la clave? Después de haberse embolsado los ingresos correspondientes a haber ganado ocho mundiales, y de tener el status de piloto oficial de fábrica desde 2010, es obvio que Cairoli no “necesita trabajar” para vivir, y es, con mucha diferencia, el mejor piloto de cross italiano de todos los tiempos con sus ocho coronas y ochenta GGPP ganados (está a dos títulos y 21 victorias de Stefan Everts, considerado unánimemente como absolutamente inalcanzable). Durante casi una década se ha enfrentado a preguntas sobre la motivación, sobre todo al final de temporadas como la de 2012, donde se recuperó de un extraño doble DNF en Suecia para ganar 13 de las siguientes mangas disputadas. Ese es el concepto de dominio en estado puro… Sus respuestas no han variado mucho desde sus inicios y siempre se basan en el mismo concepto: el disfrute. Raramente se le ha oído quejarse de los contratiempos (a diferencia de lo que sucede, por ejemplo, con su compañero de equipo, Jeff Herlings, quien a sus 22 años se ha quejado en numerosas ocasiones de su mala suerte o de otros factores). En lugar de eso deja las indirectas hacia terceros aparcadas y se dedica a centrarse en competir y entrenar, una forma de vida con las que sigue disfrutando.

Tony Cairoli

Es el piloto más veterano de los punteros de MXGP (el que más de entre los primeros catorce de la clasificación provisional)

Entorno estable

Hay más circunstancias. Los cambios del personal que le rodea siempre han sido los mínimos indispensables. La constante pasa por haber tenido siempre en su entorno a De Carli, a su fiel staff, y a su novia, Jill Cox, y de saber escuchar siempre a quienes le han aportado buenos consejos. Cairoli no paró de escuchar a mediados de la pasada década cantos de sirena que le decían que fuese a correr en USA, pero le resultó difícil la idea de dejar el ambiente familiar del equipo y sus sedes de Bélgica y Roma, entre las que pasa gran parte de su tiempo. En 2010, durante el Supercross de Bercy (en su primer intento de participar seriamente en el evento, y ya con dos títulos de MXGP en el bolsillo), dijo en una entrevista: “Siempre me gusta pilotar de cara a los aficionados, su entusiasmo me mantiene motivado, y lo más importante: me divierto compitiendo, y eso me aporta aún más motivación. Nada es tan importante como disfrutar pilotando y ver qué pasa. Me gustan los diferentes terrenos en los que corremos, y los desafíos que comportan los GGPP. Cuando yo era un niño quería llegar a la cima del mundo, y ahora he logrado cumplir con mi sueño. Por eso creo que ahora mi objetivo se reduce a las carreras en sí, a hacerlo bien cada uno de los días por separado, o a batir a uno u otro piloto en un momento concreto”.

Cairoli, quien entonces contaba con 25 años, confesó en París durante ese mismo evento que de pasarse al Supercross lo haría mucho más tarde. Así que decidió seguir enfrentándose en el Mundial a personajes como Clement Desalle, Gautier Paulien o incluso, aunque fuese fugazmente, Ryan Villopoto. El MXoN siempre se le ha dado o muy bien –Lommel 2012, Teutschenthal 2013-, o muy mal -Ernee 2005, St Jean 2011, Kegums 2014.-, no ha habido término medio. Pero hablar de la edición de 2006, la de Matterley Basin (la de este año volverá a esa misma sede), aún consigue arrancarle una sonrisa: su triunfo en la sobre una 250 frente a las 450 fue una de las últimas victorias de las 2T en suelo europeo. “Si alguien me pregunta ahora cuál es mi mejor carrera hasta la fecha, tendría que decir que fue la manga que gané en Matterley Basin para el Motocross de las Naciones de 2006; disfruté muchísimo de esa victoria y fue algo muy especial por todos los italianos que estaban presentes para vernos”, dijo en 2009. Sabemos que su opinión no ha variado en absoluto desde entonces. Sin embargo, su asombroso regreso en Arco di Trento en el pasado mes de abril, en una pista donde adelantar parecía ser casi imposible, fue fruto de la fantasía que guarda dentro de sí mismo.

Tony Cairoli

El MXoN siempre se le ha dado o muy bien –Lommel 2012, Teutschenthal 2013-, o muy mal -Ernee 2005, St Jean 2011, Kegums 2014

Cairoli ha sido incluso protagonista de películas: ha recibido más premios, y ha tenido más cobertura mediática que la mayoría de los pilotos MXGP juntos. Ha sido responsable del auge de motocross en su país, donde ahora se disputan al menos dos rondas anuales del Campeonato del Mundo. Se ha estrenado por mera pasión como piloto de coches de rally, habiendo demostrado en eventos como el Rally de Monza que se le da muy bien. El historial de récords logrados es amplio: fue el primer piloto en dar a KTM una corona de MXGP, primero en la categoría reina en ganar dos campeonatos consecutivos, y en hacerlo con diferentes marcas, así como en lograr múltiples títulos nacionales.

Lo más importante es que todo el espectáculo que aporta el #222 sigue en marcha, y que después de un 2016 en el que Cairoli no dudó en calificar como “el peor año de mi carrera deportiva” (pese a que terminó segundo en el campeonato), está mostrando destellos de calidad de forma regular equivalentes a los de sus mejores épocas. La astucia y el ritmo de carrera siguen siendo sus principales argumentos. Quizá el nivel de riesgo a asumir en determinados momentos sea ahora menor, pero la competitividad extrema y la lucha por el liderato de MXGP son situaciones en las que se siente tan cómodo como con unas zapatillas hechas a medida.

“Estuve pilotando muy mal, no me gustaba en absoluto cómo lo hacía, así que me sentí muy motivado para buscar reencontrarme con mi fuerza interior y con mi estilo de pilotaje”, me dijo apenas unos días antes de escribir este artículo. “La motivación viene porque todavía me gusta montar en moto y entrenar sin parar. Estar en el podio y ganar carreras sigue siendo para mí como un sueño. Cada año es nuevo y me siento como empezando de cero, ¡aunque cuando repaso mi carrera veo que ha habido muchos años de esos! Siempre hay una nueva temporada esperando”.

Tony Cairoli, KTM

2016 fue para Cairoli “el peor año de mi carrera deportiva” (pese a que terminó segundo en el campeonato)

 

La otra cara del deporte

Cairoli ha sufrido también la cara amarga del motocross, y tanto trabajo conlleva un desgaste acumulado: “Por supuesto que la recuperación no la misma que la que necesitaba hace diez años. El día después de una carrera me sentía en forma para ponerme inmediatamente a entrenar de nuevo, y ahora tal vez tengo que saltarme un día para eso mismo…”. Pero también se ha enfrentado al dolor en su vida personal debido a la pérdida de sus padres debido a una enfermedad y a un accidente de automóvil. El más joven de los tres hermanos (“el tío Tony” fue incluso capaz de proponer “Jeremy” como nombre para su sobrino, en honor a McGrath, el ídolo de su infancia) no ha renunciado nunca a su vida familiar. Apenas una semana después de perder a su padre Benedetto, le dedicó emocionado la victoria en el GP de Inglaterra de 2014, tanto a él como a su madre, desaparecida prematuramente cuatro años antes. Este es otro de los motivos por los que Cairoli continúa perseverando y esforzándose: “El motocross es mentalmente muy exigente en comparación con otros deportes, pero siempre he sido capaz de mantener claramente separadas mi vida privada y las carreras, he podido hacerlo desde que era un niño”, dijo recientemente. “Fueron unos años muy duros debido a la pérdida de mis padres. Pasé algunos malos momentos también durante las carreras, pero siempre pensé en lo que se esforzaron para ayudarme a crecer como piloto. Invirtieron mucho dinero en mí pese a que tenía dos hermanas. Pensar en ello me da un poder extra cuando compito”.

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Cairoli sonríe y reduce todo el talento y la técnica que ha alcanzado al trabajo (Jill: “Si la gente llegar a saber cuánto y cuán duro entrena…”). Pero la mayoría de la gente tiende a ver en él solo lo que trasciende, a un atleta sonriente, humilde y tranquilo que se relaja pescando y disfrutando de la vida hogareña tras haber tenido que dejar, cuando era apenas un adolescente, su lugar de residencia familiar en Patti (Sicilia), para buscarse la vida pilotando en la Italia continental. Tuvo que crecer rápidamente y luego trasladarse a Bélgica cuando apenas era capaz de hablar nada en inglés, pero ha logrado mantener en cierto modo esa relativa mentalidad de “Peter Pan” gracias a su imperturbable fuerza interior.

Tras el ejemplo de los Beatles nos viene forzosamente otra comparación para el caso de Cairoli: no es la primera vez que he escrito que los aficionados italianos a las carreras de motos tienen el privilegio de contar con competidores como Tony y Valentino Rossi, que consiguen levantar su bandera a lo largo de todo el mundo durante muchísimos más años de lo que cabría esperar de deportistas de élite dedicados a la moto.

La pregunta de siempre vuelve a ser inevitable: ¿quién es el piloto más grande que has visto? Durante una larga etapa, y sin discusión posible, fue Stefan Everts. Pero para la generación actual (y lo mejor de todo, para la que está por venir), y para mí mismo, Cairoli lo tiene todo para serlo. Por supuesto que el salvaje estilo de pilotaje de sus años con las 250 se ha ido calmando, pero sigue siendo, por encima de todas las cosas, un piloto, un deportista de élite que representa el ejemplo supremo de cómo la pasión y la determinación pueden llevar a cualquier persona al nivel que uno mismo se proponga.

John Lennon escribió una vez una canción que contenía una frase que él mismo calificó como un contrasentido: “cuanto más hondo caes, más alto vuelas”, pero en lo que se refiere al compromiso de Tony Cairoli con su oficio, está claro que el #222 sigue volando alto.

Tony Cairoli

Pasé algunos malos momentos también durante las carreras, pero siempre pensé en lo que se esforzaron para ayudarme a crecer como piloto

Tres personas clave en el entorno de #222

Claudio Federici

“Fede” fue el primer compañero de equipo de Cairoli en el Mundial, allá por 2004, y desde entonces acogió a joven piloto de 18 años bajo su tutela. En 2003 Tony pasó un año complicado intentando clasificarse para las mangas de los GGPP, pero a finales de 2004, el primer año de MX2, ya logró vencer un GP. “Claudio era un muy buen compañero de equipo. Llegué a la escuadra como un chaval muy joven, un niño. Un año más tarde estaba luchando por los tres primeros puestos del Campeonato del Mundo, así que está claro que me dio muy buenos consejos. La mayor parte de los pilotos son muy reticentes a dar explicaciones o consejos a terceros; me encontré con eso en el caso de un montón de buenos pilotos como Alessio Chiodi o Andrea Bartolini. No estaban preocupados por mí, pero se mostraban un poco fríos, distantes, y hacían extrañas maniobras para que no pudiera estar con ellos, pero Federici fue siempre claro conmigo. Esto es lo que pude apreciar entonces y me gusta que así fuera, porque yo soy de la misma manera. Es un piloto muy técnico, y pude aprender de él un montón de cosas muy buenas”.

Claudio De Carli

Este ex piloto supervisaba su propio equipo Yamaha y convenció a un jovencísimo Cairoli 2003 de que se integrase en su escuadra. El romano guió su carrera dentro y fuera de la pista. Cairoli finalmente se compró una casa cerca de la capital italiana y se comenzó a aprovechar de la ventaja que suponía que el equipo tuviese unas instalaciones en Bélgica para convertirse rápidamente en todo un maestro del pilotaje sobre arena. A día de hoy manitene una sólida relación tanto en lo profesional como en lo que a a mistad se refiere, y De Carli y sus técnicos forman un equipo tan consolidado como para que, cuando a mediados de 2009 Tony fuese fichado por KTM, todo ese conjunto se marchase con él. “Claudio me enseñó un montón de cosas en cuanto a la configuración de la moto y sobre cómo plantear las carreras”, nos dice Cairoli.

Jill Cox

Tras diez años de relación, Tony finalmente pidió matrimonio a su novia holandesa; ambos se han mostrado siempre inseparables en el entorno de las carreras a lo largo de todos los años que han transcurrido desde que se conocieron: “Jill siempre ha logrado descargarme de mucha presión extra, y ha colaborado siempre llevando las relaciones públicas y gestionando las redes sociales”, nos dice Cairoli. La pareja está experimentando con una nueva marca de gafas de sol, de motocross y de ropa, y se casarán una vez que finalice la temporada.

Scott Prospect